Archivo de la categoría: Reflexiones

Para toda la vida

Cuando veo a una mujer tatuada con un nombre masculino ruego que sea el de su hijo.
Como segunda opción, el de su Verdadero Amor Para Toda la Vida.

(A propósito de una paciente que llevaba tatuado MIGUEL en cada una de las lolas. No me animé a preguntarle quién era ni dónde estaba ahora)

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Una cosa es libertad, otra libertinaje

Hoy, por primera vez, voté en una mesa mixta. No sé qué pensar de esta novedad. Se empieza permitiendo que hombres y mujeres se mezclen libremente en una cola de votación y después… ¿quién sabe en qué puede terminar todo eso?

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Amigos reales

En los medios y en el discurso de todos los días, se repite la idea de que comunicarse a través de un teclado y un monitor,  no representa en verdad una interacción social. Dicho de otra manera, escribir y comentar un blog, en Facebook, en Twitter, chatear es para los inadaptados sociales que no se animan a entablar “relaciones reales” y por eso se refugian detrás de la pantalla. La idea nunca deja de asombrarme. Salvo obviamente mi familia, alguna ex compañera de la escuela, otra del trabajo y algunos más que escapan a mi memoria en este momento, todos, absolutamente todos mis amigos reales fueron al principio solo letras en el monitor.

Cuando se popularizó internet, la idea de que uno pudiera encontrar con relativa facilidad otras personas con intereses comunes, me resultó emocionante. Más de una década después, me sigue fascinando. Los primeras amigas fueron de un foro de infertilidad, en las épocas del dial up y el módem de 14400, antes de la aparición de Hija Menor. Pero los últimos dos o tres años me han regalado muchos más “amigos reales”.

El 2010 fue especialmente prolífico al respecto. Por eso, quiero cerrar el inevitable balance de fin de año, saludando a aquellos con los que todo comenzó con un comentario, un post o un mail.

Con Ana, Verónica, Marcelo, Lady Baires, Vir, Vesper, Hierba y Soy Mañosa compartimos cafés, cenas y charlas a lo largo del año. También hubo bloggers internacionales. Conseguí perderme en mi propia ciudad con Miroslav, pero finalmente encontramos un lugar adonde cenar y creo que ya me perdonó.

Por Facebook me encontré con María, Isabel, Graciela, Ine, Adriana, Serena, Camelia, Alis, Cris, Fer… Muy pronto, conoceré en persona a más amigas en una reunión planificada la semana que viene.

De mi paso por las páginas de encuentros no me quedó ningún novio, pero sí dos amigos. La foto de la cabecera de mi blog fue tomada desde el velero de uno de ellos.

Quiero agregar dos menciones especiales. Sylvina, cuyo primer encuentro fue cara a cara, pero en una reunión de speed dating. No siempre encontramos lo que creíamos estar buscando… Y Gustavo, el autor de Andando por Guayaquil,  a quien contacté por su blog y tuvo el entusiasmo de orientarme, aconsejarme y sacarme de algunos errores importantes. ¡Son las cosas mágicas de la web! ¿No es asombroso que un chico solo algo mayor que mi hija, se tome el tiempo de ayudar a una señora desconocida solo porque se le ocurrió visitar su ciudad? 🙂

A los amigos que conozco en persona.
A los amigos virtuales.
A los que me leen en silencio y nunca comentan.
A los amigos actuales y a los que vendrán.

Feliz Año Nuevo 2011

PD: Ahora me voy a la fiesta de fin de año. Seguramente, cuando llegué me voy a acordar de que no nombre a alguien y me voy a preguntar cómo pude haberlo olvidado. Si es tu caso, considerate nombrado. Desde ayer estoy un año más vieja y todos sabemos que los años no vienen solos.

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En la salud y en la enfermedad

Para Anabella

Me levanté para desayunar e irme al gimnasio. Pero al salir de la cama, el temblor de mis piernas, las náuseas y un cansancio inexplicable, me hicieron comprender porqué había dormido tan mal.  Un virus gastrointestinal había tomado posesión de mi cuerpo. Volví a la cama y básicamente dormí todo el día, excepto cuando las náuseas o los dolores me despertan o me dirigía temblorosamente al baño o intentaba tomar unos tragos de agua para no deshidratarme.

Me sentía completamente impotente. Mis pensamientos vagaban sobre lo mal que me sentía, pero también cuan infinitamente peor podría ser mi situación. Yo sabía que aunque me sintiera horrible en esos momentos, en uno, dos o varios días iba a estar otra vez bien. ¿Y si tuviera una enfermedad crónica y siempre me sintiera así? O peor, ¿si tuviera una enfermedad progresiva y las perspectivas fueran estar cada vez peor?

O aun teniendo una enfermedad autolomitante como ésta, ¿si viviera sola y no tuviera a nadie que me atendiera? Nadie que me fuera a comprar el antiemético, nadie que me trajera un vaso de agua, nadie que viniera a ver cómo estoy…

¿Y si estuviera enferma y no tuviera plata para comprar medicamentos? ¿O no tuviera mi cuarto y mi cama? ¿Y si estuviera en medio de una guerra? (Ya sé que suena excesivamente dramático, pero por mi educación judía tiendo fácilmente a evocar ese tipo de imágenes). No podía dejar de pensar en cómo podemos vivir en un mundo lleno de sufrimiento, en la fragilidad humana, en el horror de la vida, en la certeza de la enfermedad y la muerte…

Afortunadamente al día siguiente amanecí mejor. No totalmente curada, pero ya pudiendo levantarme de la cama y comer algo. Entonces fui y me compré un reloj Tommy Hilfiger.

Reloj

Sí, soy así de superficial.

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Enseñanzas mundialistas

El fútbol no me gusta,  no lo entiendo y no veo porqué debería preocuparme la campaña de la selección argentina en el Mundial.  Sin embargo, a propósito de los últimos acontecimientos*, estuve reflexionando profundamente sobre el tema.

Entendí que mi actitud de no alentar a nuestros representantes deportivos era antipatriótica. Sin embargo para ser justa no veo porqué solo debería alentar a los futbolistas. ¿Qué? ¿Los demás no son también argentinos?

Entonces, por si alguien me necesita en estos días, les aviso que:

  • Mañana, no voy a trabajar a la tarde. El equipo argentino de pelota al cesto, se juega la posibilidad de entrar en octavos de final en el Torneo Mercosur.
  • El jueves,  no la llevo a la escuela a Hija Menor. No podría ir a buscarla ya que justo a la hora de la salida, nuestro representante argentino en florete, compite en el Sudamericano de esgrima.
  • El viernes es feriado, pero no voy a salir. Tengo que quedarme a seguir una semifinal de tenis en silla de ruedas.

Por supuesto que el fixture sigue, los interesados me lo pueden pedir por mail.  De nada, la Patria lo reclama.

*Como no todos somos fanáticos del fútbol, les cuento que se está jugando un Mundial de ese deporte en Sudáfrica. Sí, justo en estos días.

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No trolls, no cybersex

Cada tanto, a mi hija mayor le gusta conectarse a algún programa de chateo  al azar. Su idea es pasar un buen momento, charlando con gente de todo el mundo.  Para no dejar dudas sobre sus intenciones, su saludo incial es un:

Hi, no trolls, no cybersex.

Ningún método es infalible, pero entrar a un lugar anunciando que no vas a tolerar agresiones ni proposiciones sexuales, resulta bastante disuasorio para los que solo quieren molestar.

Cuando me lo contó, me gustó tanto la idea que empecé a soñar con poder andar por la vida con una remera que dijera:

No tolero agresiones ni soy tu objeto sexual

No sé alguien la leería o  si  funcione en la vida real, pero después van a poder decir que no les avisé.

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Gente Normal

 

– Estuve pasando unas horas con Gente Normal y descubrí que no soy normal.
– ¿Acaso no lo sabías?
– Siempre lo supe, pero ahora creo que en una curva gaussiana, estaría a más de tres desvíos standart de la Gente Normal.

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